

El insomnio es un trastorno del sueño caracterizado por la imposibilidad de dormir o permanecer dormido un período de tiempo razonable durante la noche. El insomnio implica generalmente somnolencia durante el día. Algunos sujetos describen los síntomas del insomnio de la siguiente manera: se tiene la impresión de no estar nunca realmente dormido, de no estar nunca realmente despierto.
Algunos tipos de insomnio, en particular los de carácter psicológico, pueden ser tratados de manera eficaz con la práctica del Fosfenismo, la terapia de la luz natural mediante fosfenos. Los insomnios producidos por causas físicas (apnea del sueño, poliuria nocturna) se corrigen por otros medios.
Las principales causas del insomnio que pueden ser tratadas con la práctica del Fosfenismo, la terapia de la luz natural mediante fosfenos son:
• el estrés
• la ansiedad
• el miedo
• los conflictos psicológicos
• los desfases horarios; para los que cambian regularmente de zona horaria el ciclo circadiano pierde sincronía con los ritmos biológicos. El desfase de los períodos de sueño puede causar insomnio.
• el cambio de turnos en el trabajo
• la parasomnia vinculada a una respuesta física a los sueños
• los efectos secundarios de algunos medicamentos
• el consumo de productos estimulantes
• algunas alergias alimentarias
• la dependencia de los somníferos
• la falta de ejercicio
• la deshidratación; la deshidratación concentra las toxinas y los estimulantes en el organismo, pudiendo generar casos de insomnio. Beber dos vasos de agua puede contribuir al adormecimiento en un plazo de una o dos horas
• la pérdida de sueño debido a la edad. La capacidad para dormir durante largos períodos se pierde con la edad, aunque el tiempo necesario de sueño no cambia.
Los efectos de la práctica del Fosfenismo, la terapia de la luz natural mediante fosfenos sobre el sueño:
El principal efecto benéfico del Fosfenismo, la terapia de la luz natural mediante fosfenos, sobre el sueño proviene de la regulación del flujo nervioso. En efecto, los fosfenos son eficaces reguladores del flujo nervioso.
Sabemos desde los años cincuenta que la luz tiene una influencia decisiva en las funciones hormonales a través de la hipófisis y, recientemente, los investigadores han utilizado la acción estructurante de la luz en el sistema nervioso sobre sujetos depresivos crónicos. Estos investigadores percibieron que en algunas formas de depresión las recaídas más graves surgían en época otoñal, época en que la luminosidad es decreciente. En algunos hospitales, los depresivos crónicos son colocados bajo potentes lámparas que pueden producir al menos 10.000 lux. La luz, y los fosfenos en particular, tienen una influencia primordial en la producción de melatonina. Lo que explica el rejuvenecimiento cerebral, que comprueban todas las personas que practican el Fosfenismo. Esta producción de melatonina es 100% natural debido a que se deriva de nuestras funciones cerebrales, su producción está simplemente acelerada por los fosfenos. Por ello puede suponer una importante reducción de los medicamentos.
El S.A.D. (depresión afectiva estacional), muy común en los países nórdicos debido a la duración extrema de las noches, impulsó a médicos y a investigadores a buscar una alternativa a los medicamentos para combatir este problema. La luz se utiliza también como sincronizador que permite regularizar los ritmos del sueño. Hoy el mundo médico es unánime en destacar todos los beneficios que puede aportar la exposición a lámparas que reproducen la luz del día.
Pero, ¿por qué fijarse en la utilización simple de la acción de la luz sobre la producción hormonal? La eficacia de la fototerapia puede reforzarse con la práctica de la «mezcla fosfénica». Nada impide durante una sesión mirar periódicamente una fuente de luz y desarrollar de este modo su capacidad de atención, su concentración, su memoria, su espíritu de iniciativa y su creatividad, beneficiándose al mismo tiempo del efecto fototerapéutico de la lámpara.
La repercusión en el sueño del uso de los fosfenos es fácil de observar. Asociar un pensamiento al fosfeno ayuda a dormirse. El adormecimiento se produce, nunca durante la fijación de la mirada en la «lámpara fosfénica», sino durante la presencia del fosfeno. Se evita pues el peligro de despertarse por la mañana con la lámpara encendida.
Esta práctica ayuda a conciliar el sueño y curar muchos insomnios. Después de algunos días de entrenamiento los sueños se vuelven más coloreados, más luminosos; las imágenes de los sueños son a menudo más grandes. Por ejemplo, si el tema soñado es una montaña, es la más alta que nunca haya visto. Por la mañana uno se despierta más lúcido, más dinámico y todo el día se encuentra conmovido por una alegría interior.
Ejercicio: situados a una distancia de 1,50 a 2 m. de la «lámpara fosfénica» la miramos fijamente durante 40 segundos. Si se trata de la «lámpara de bolsillo fosfénica», la situaremos simplemente a la distancia de nuestro brazo extendido frente a nosotros. A continuación apagamos la lámpara y con los ojos cerrados observaremos el fosfeno formado aproximadamente 3 minutos, hasta la fase azul. Después volvemos a encender su lámpara y repetimos la misma operación varias veces seguidas.
Para los insomnes: el ejercicio es el mismo que el anterior excepto que no deben esperar el fin del fosfeno. Tan pronto como éste se transforme en azul, vuelvan a encender su lámpara. El plazo de 3 minutos se acorta a 2 minutos aproximadamente, sin exceder los 2,5 minutos.
El alternófono: el aparato de activación cerebral inventado por el Doctor Lefebure y basado en el principio de la audición alternativa, puede utilizarse para crear un estado de relajación, pero también para facilitar el adormecimiento. El zumbido al ritmo de tres segundos por lado permite alcanzar un estado de hiperrelajación, mientras que el ritmo de cuatro segundos por lado provoca el adormecimiento. Es un aparato excelente para aliviar el insomnio.
Estas distintas técnicas son muy eficaces para los casos de insomnio citados.
En el caso de insomnios provocados por la deshidratación, la falta de ejercicio o la utilización excesiva de estimulantes, la «mezcla fosfenica» tiene como efecto secundario fomentar el espíritu de iniciativa; favorece la solución de los problemas mediante una mejora de la fuerza de voluntad, sea con la práctica regular de ejercicio físico, beber agua en el momento y cantidad adecuados o con el control de consumo de productos estimulantes.
El insomnio no es una fatalidad y los somníferos no constituyen ciertamente la única solución a estos problemas. La utilización de la luz puede revelarse muy eficaz gracias a su acción profunda y reguladora de los ritmos biológicos.
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Hasta 29.05.2012 20.00 |
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On 19.05.2012 10.30 |
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Desde el 08.06.2012 Hasta el 10.06.2012 09.30 |
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Desde el 16.06.2012 Hasta el 16.06.2012 10.30 |
El Doctor Francis Lefebure es el creador del Fosfenismo.
Fosfenismo® es un nombre registrado que forma parte
de Fosfenismo España e Iberoamérica, Ediciones
Fosfenismo, que a su vez forma parte del la estructura
internacional de la difusión del Fosfenismo.
